lunes, 1 de agosto de 2011

EL SACRIFICIO DE LA FIDELIDAD DE ABRAHAM. SECCION X.

Continuación de la sección IX.
Abraham el Padre de la fe para muchos pueblos y creyente es el ejemplo a seguir.
Mientras su hijo y los siervos dormía plácidamente. Abraham pasaba las noches en oración. [La oración no es rezar, son dos cosas distintas] La
primera es tener una conversación con Dios, y abrirle el corazón. La segunda es una letanía, es decir repetir continuamente un ave Maria etc. (foto. Abraham habla con Dios).

Abraham tenia la fe y la esperanza de que un mensajero celestial viniese a decirle que la prueba era ya suficiente y que el joven podría regresar sano y sa
lvo a los brazos de su madre.
En su mente Abraham recordaba con angustia la despedida de Ismael. Algunas persona creyentes o no, se preguntaran: ¿Porque Dios no escogió a Ismael? ¿No era su primo
génito? Los que piensa que Ismael era el primogénito no tienen ningún fundamento, este punto fue aclarado anteriormente.

Pero su alma torturada entre la obediencia a las leyes
divinas, y la ley que decía no mataras; no recibió alivio. Pasó otro largo día y otra noche de humillación y profunda oración, mientra la orden que lo iba a dejar sin hijo resonaba en sus oídos.

Salida ya el alba de un nuevo día, se dispuso todo para la partida del te
rcer día, vió la señal prometida una nube de gloria, que cubría el monte Moria, y comprendió que la voz que le había hablado procedía de Dios.

Ni aun entonces murmuró A
braham contra Dios, sino que fortaleció su alma espaciándose en las evidencias de la bondad y fidelidad de Dios. . . (recordó Gén. 21:12). "En Isaac te será llamada descendencia" . . . Isaac era hijo de un milagro, y Abraham se preguntaba: ¿no podía Dios devolverle la vida el poder que se le había dado? (foto.Isaac consuela a su Padre).

Mirando más allá de lo invisible, Abraham comprendió la divina palabra, "considerando que aun de entre los muertos podía Dios resucitarle" (Heb. 11:19).
¿Cuantas madres comprende el dolor cuando mueren sus hijos en una guerra fratricida, que no tiene sentido?

En el Oriente Medio estas madres comprenden el dolor de la pérdida de un hijo, no importa el color que sea el bando, el dolor siempre es el mismo. No obstante, nadie sino Dios pudo comprender la grandeza del sacrificio de aquel padre al acceder a que su hijo muriese; Abraham deseó que nadie sino Dios presenciara la escena de la despedida (PP. pag. 146-147). (foto. Isaac lleva la leña, Cristo llevo la Cruz).


El lector se preguntara: ¿Cómo puedo saber con certeza que soy un hijo de Dios y al igual que Abraham, comprender la salvación por la gracia y la fe de Jesús?
Hay una promesa en Apoc. 3:20. <>.


Abraham escucho la voz de Dios y abrió la puerta de su corazón (Heb
.11.8). En Hebreos 13:5, dice: No te desamparare, ni te dejaré. Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos. Esto lo comprendió Abraham.

El problema es que una gran mayoría de los seres humanos, no confían en Dios, y si dicen que si, solo es de palabra pero no de hecho. No confiamos
en las promesas de Dios, "El justo vivirá por la fe" y "sin fe, es imposible agradar a Dios"
Abraham tuvo fe, y le fue contado por justicia. (foto. El cordero sin bolo del sacrificio de Cristo).

Por lo tanto, el
objeto de nuestra fe, es Dios mismo. Por medio de la fe, Abraham acepto el sacrificio de su hijo, y atraves de este acto de fe y de amor, Dios le concedió ser el padre de la fe, porque vio el sacrificio del Hijo de Dios , y atraves de este acto, amo a Dios.

La pregunta es: ¿aceptaremos la salvación que Cristo nos ofrece? La relación que mantenía Abraham con Dios, tiene que ser la nuestra atraves de la fe, digo para los que son de la fe. ¿Pero hay hombres de fe en el siglo XXI? Se que habrá, pero, si estos hombre y mujeres, no creen en Cristo como su salvador, ¡cual es su fe!.

domingo, 24 de julio de 2011

EL SACRIFICIO DE FIDELIDAD DE ABRAHAM. SECCIÓN IX

Continuación de la Introducción VIII.
Si Abraham no rehusó dar a su
hijo, Dios tampoco lo iba a dejar abandonado a su suerte. Entonces alzó Abraham sus ojos, y miró, y he aquí un carnero a su espalda trabado en un zarzal por sus cuernos; y fue Abraham, tomó el carnero y ofreciólo en holocausto en lugar de su hijo. (Génesis 22:8-13). foto. La descendencia seria como las estrellas).

Podemos hacernos algunas preguntas: ¿Porque las dos religiones monoteístas, siguen practicando el rito del sacrificio del cordero? ¡Que sentido tienen! Si no creen en Cristo Jesús como su salvador.

El Dr. Hans K. LaRondelle El afirmar en qué forma las promesas hechas a Abraham encuentra su cumplimiento final en el Mesías, d
ice: "Cristo es la meta de la misión de Abraham e Israel. Cristo vino para redimir al mundo y a la raza humana como un todo. La salvación viene de los judíos, pero no es solamente para los judíos" (foto. Abraham con su familia).

Isaac, él único hijo de Abraham, nacido por milagro, es un tipo de Jesús, el único hijo de Dios, así como Abraham sirve como un tipo de Dios. También la relación que existió entre este padre terrenal y su hijo, ilustra la relación íntima y eterna que existe entre Dios el Padre y su Hijo Jesús. Ninguna otra relación humana en toda la Biblia representa tan bien el evangelio.

¿Estaba Dios predispuesto a elegir a Isaac para prefigurar al Salvador del mundo? No, de ninguna manera, pero Dios estaba decidido a realizar su plan d
ivino por medio de su propia iniciativa basada totalmente en una relación de fe con Abraham.

Eligió a
Isaac porque era el cumplimiento de su promesa original y que había repetido con frecuencia, y porque Isaac era una demostración viviente de la fe y de la iniciativa de Dios. Abraham y Sara trataron de buscarle la vuelta a su confianza esencial en Dios y en su iniciativa por medio de sus propias obras. (foto Isaac, y Ismael).

Hay muchos que piensan que Dios eligió a Isaac y no a Ismael sencilla
mente porque la madre de este último era una esclava. Sin embargo, ¿que podemos decir de la elección de jacob sobre Esaú? Sus orígenes eran idénticos. En su sabiduría soberanía, el Omnisciente Dios tuvo la prerrogativa de asignar diferentes tareas a diferentes individuos para cumplir su misión en el mundo. (H. S. Philip G. S. p.41-42).

Es cierto que somos salvos por la fe en Cristo Jesús, queramos admitirlo o no, pero una fe expresada
en acciones, no de palabra solamente, sino de hechos. Una fe que permite que Dios obre a través del hombre hacia el hombre.

Algunos comentadores han ilustrado a Isaac, como un niño, lejos esta
de la realidad, era un joven de 20 años. ¿Que palabras de ánimo le habría dirigido su hijo a su padre? Considerando como hemos mencionado anteriormente Isaac, era si único hijo, y podemos ver algunos paralelismos significativos y específicos entre Abraham y Dios, y entre Isaac y Jesús, el Hijo de Dios.

En primer lugar, Dios se refiere a Isaac en todo el contenido del libro, como el "único hijo" de Abraham. Cierto que tuvo más hijos, pero este era entre Sara y Abraham, el primogénito. El termino usado es "único hijo" (yajid) en hebreo en un sentido absoluto. En árabe tenemos la palabra, (Wahid) tiene el mismo significado que el hebreo. (foto. El cacrificio de Isaac simvolizaba el de Cristo).

El Islam i
nterpreta mal el significado de la primogenitura, ¿Quien puede racionar con un árabe? es como tocar a una piedra. De ninguna manera fue el único engendrado, pero fuel el único hijo de la promesa, ¿No es Dios el que elige? o ¿es el hombre? si en Dios quien elige al hijo de la promesa, ¿porque el Islam no lo reconoce a Isaac como el primogénito?

El plan de Dios desde el principio era que el heredero de la promesa saliese de Sara y de Abraham, no de otra mujer y menos de una esclava. Pero el hombre siempre quiere hacer su propio camino y no deja a Dios actuar.

martes, 19 de julio de 2011

EL SACRIFICIO DE FIDELIDAD DE ABRAHAM.SECCIÓN VIII

Continuación de la sección VII.
En este recorrido atraves del tiempo, vemos a los soldados levantarlo y dejar caer la cruz, produciendo un golpe seco en el oyó profundo. El Salvador no dejo oír un murmullo de queja. Su rostro permaneció sereno. Pero había
grandes gotas de sudor sobre su frente. No hubo mano compasiva que enjuagase el rocío de muerte de su rostro, ni se oyeron palabras de simpatía y fidelidad inquebrantable que sostuviese su corazón humano. . .
(foto. la oración antes del sacrificio).

Con labios temblorosos dijo: "Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen". Su espíritu se apartó de sus propios sufrimientos para pensar en el pecado de sus perseguidores, y en la terrible retribución que les tocaría. . .

Retornemos al pasado. Abraham y su hijo llegaron al lugar que Dios le había dicho, edificó allí Abraham el altar, y compuso la leña. ¿Que dialogo hubo entre padre y hijo? ¿cual fue el sufrimiento si lo podemos entender del padre? ¿Que dolor sintió el padre? y ¿su hijo con que mansedumbre fue al altar del sacrificio? (foto. El hijo consuela al padre).

Por la mente de Abraham pasaba la
ley divina "No mataras" el sufrimiento era tal, que aun en esas circunstancias no murmuro Abraham contra Dios, sino que fortaleció su alma espaciándose en la evidencias de la bondad de Dios. Su fe le repitió la promesa: "En Isaac te será llamada descendencia" (Gén. 21:12). Que nos recuerda todo esto.

Con terror y asombro Isaac se enteró de su destino; pero no ofreció resistencia. Con ternura trató de aliviar el dolor de su padre, y animó sus debilitadas manos para que atara las c
uerdas que lo sujetaría al altar. (foto. Abraham se prepara para el sacrificio).

Retrocedamos hacia al futuro. Isaac es un reflejo de la mansedumbre y muerte de Cristo. La ira de Dios contra el pecado, y la terrible manifestación de su desagrado por causa de la iniquidad, llenó de consternación el alma de su Hijo. . .

Al sentir el Salvador que de él se retraía el semblante divino en esta hora de suprema angustia, atravesó su corazón un pesar que nunca podrá comprender plenamente el hombre. Tan grande fué esa agonía que apenas le dejaba sentir el dolor físico. . . (foto. El ángel le detiene).

En esa densa obscuridad, se ocultaba la presencia de Dios. El hace de las tinieblas su pabellón y oculta su gloria de los ojos humanos. . . El Padre estaba con su Hijo. Sin embargo, su presencia no se reveló. En aquella hora terrible, Cristo no fué consolado por la presencia del Padre. Pisó solo el lagar y del pueblo no hubo nadie con él.

A diferencia que Abraham fue consolado por su hijo, Cristo tuvo que sufrir en el lagar solo. Y cuando Abraham extendió su mano para degollar a su hijo. Entonces el ángel de Jehov
á le dio voces del cielo, y dijo: Abraham, Abraham. Y él respondió: Heme aquí. Dios no abandono ha su siervo Abraham en este momento de prueba.

Tampoco Dios abandonado a Jesús, en ese momento de prueba, si no fuera así, ¿en quién podía confiar sus seguidores? Un silencio sepulcral parecía
haber caído sobre el Calvario. . . Hombres, mujeres y niños cayeron postrados al suelo. Rayos vívidos fulguraban ocasionalmente de la nube y dejaban ver la cruz y el redentor crucificado. . . (foto. Los niños presencia la cruz).

Entonces "ex
clamo Jesús a gran voz, diciendo: Eloi, Eloi, ¿lama sabachtani? " "Dios mío, Dios mío, ¿por que me has desamparado?. . . Jesús exclamó: "Consumado es".
Para Abraha
m no fue así, No extiendas tu mano sobre el muchacho, ni le hagas nada ya conozco que temes a Dios, pues que no me rehusaste tu hijo, tu único.

Abraham expe
rimento el sufrimiento de Dios por la perdida de su Hijo. El hombre no puede comprender este hecho, pero cualquier Madre que aya perdido a su hijo, puede comprender un poco del dolor de perder del Hijo del hombre. (foto. La hora más sombría de Cristo).

Por la fe, confió en Aquel a quien había sido siempre su placer obedecer. Y mientras, sumiso, se confiaba a Dios, desapareció la sensación de haber perdido el favor de su Padre. Por la fe, Cristo venció.



lunes, 11 de julio de 2011

SACRIFICIO DE FIDELIDAD DE ABRAHAM. SECCIÓN VII

Continuación de la sección VI.
A trabes del largo recorrido que efectuaban padre y el hijo, se rompe el largo silencio, y no es Dios el que lo rompe, sino Isaac. Entonces habló Isaac a Abraham su padre, y dijo: Padre mío. Y él respondió: Heme aquí, mi hijo. Y él dijo: He aquí el fuego y la leña; mas ¿dónde está el cordero para el holocausto? (Gén. 22:7).


Esta pregunta cariñosa debe haber atravesado el corazón de Abrahán. Isaac era un joven bien educado de una culta familia semita, esta forma de habar implicaba un deseo de conocer, en aquella época los hijos bien educados y temerosos de Dios no formulaban tales preguntas en la presencia de su padre sin recibir permiso para hacerlo.

Abraham le dio su permiso cuan le respondió: "Heme aquí, mi hijo". En esta pregunta directa solo expresaba una extrañeza y una inocencia manada de una fe genuina, sin malicia. No hay nada que nos haga sospechar de que Isaac sabia algo y que el iba a ocupar el lugar del cordero.

Los escritores bíblicos rara vez hacen comentarios o aclaran algún aspecto teológico de lo que escriben. Pocas veces nos dan información o hacen algún com
entario con el tema que están tratando. (foto. Con tierno amor Abraham abraza a su hijo, el dolor del siervo de Dios es muy fuerte).

Lo que esta tratando el autor bíblico "es hacernos pensar, y la mejor manera es hablando indirecta o implícitamente" . Pero la pregunta queda en el aire: ¿Como reaccionaría yo, si estuviera en las sandalias de Abraham o como respondería yo ante la petición de Dios? ¿Que aria usted? ¿Cual seria su respuesta ante Dios?

Cierto es que añade una lección espiritual más elevada: el ejemplo de la fe de Abraham, que halla aquí su punto culminante. Isaac le señala la falta de una ofrenda. La respuesta de Abraham no se hace espera, con tierno amor le respondió Abraham: Dios se proveerá de cordero para el holocausto, hijo mío. Abraham va a experimentar lo que Dios sufrió. (foto. Seguramente un camino similar ha este recorrió Abrahán hasta el monte Moria).

Por unos instantes cerramos nuestros ojos, y de descorramos el velo del tiempo, estamos en el año 33 D,C. Getsemani y esta es la escena que vemos. Apartándose, Jesús volvió a su lugar de retiro y cayó postrado, vencido por el horror de una gran obscuridad.


La humanidad del hijo de Dios temblaba en esa hora penosa. Oraba (no rezaba) ahora no por sus discípulos, para que su fe no faltase, sino por su propia alma tentada y agonizante. Había llegado el momento pavoroso, el momento que había de decidir el destino del mundo. La suerte de la humanidad pendía de un hilo. Cristo podía aun ahora negarse a beber de la copa destinada al hombre culpable.

Todavía no era demasiado tarde. Podía enjugar el sangriento sudor de su frente y dejar que el hombre pereciese en su
iniquidad. Podía decir: Reciba el transgresor la penalidad de su pecado, y yo volveré a mi Padre. ¿Beberá el Hijo de Dios la amarga copa de la humillación y la agonía? ¡Sufrirá el inocente las consecuencias de la maldición del pecado, para salvar a los culpables? (foto. Cristo y su última noche)

La palabras caen temblorosamente de los pálidos labios de Jesús: "Padre mío, si no puede este vaso pasar de mí sin que yo lo beba, hágase tu voluntad." Tres veces repitió esta oración.
El calvario: Al llegar al lugar de la ejecución, los presos fueron atados a los instrumentos de tortura. Los dos ladrones se debatieron en las manos de aquellos que los ponían sobre la cruz; pero Jesús no ofreció resistencia. . .


Muchos de los que estaban presenciando tal horror, se preguntaban: ¿Dejaría que se le crucificase Aquel que había dado vida a los muertos? ¿Se sometería el Hijo de Dios a esta muerte cruel? La multitud vió sus manos extendidas sobre la cruz; se trajeron el martillo y los clavos, y mientras éstos se hundían a través de la tierna carne, los afligidos discípulos apartaron de la cruel escena el cuerpo desfalleciente de la madre de Jesús. (foto. Cruel fue la escena, traspasaron las manos de Cristo por nosotros).

martes, 5 de julio de 2011

EL SACRIFICIO DE FIDELIDAD DE ABRAHAM. SECCIÓN VI

Continuación de la sección V.
Después de dejar claro el tema de los ídolos y sacrificios a Moloc. Nos encontramos que Abraham sale de Berseba y se dirige al Monte Moría, durante el largo viaje de tres días hacia el monte del sacrificio, el narrador no menciona nada, si durante el camino, hubo o no una conversación con Isaac.
(foto.dios Moloc)
El lector con gran imaginación se preguntara: ¿Que paso por la mente de Abraham durante el viaje? Nosotros como seres humanos imperfectos, dejaríamos nuestra mente divagar cual ave que no encuentra rumbo. Hay una gran diferencia entre el hombre no creyente, y el hombre que cree en un Dios misericordioso.

Abraham conocía bien a Dios, su caminar durante su peregrinación y su contante comunión con su Dios, repaso esos tres días, como Dios lo protegió, como lo bendijo y como lo salvo de la muerte del Faraón y del rey Filisteo.

Todo era una fuerza moral para su espíritu, pero por otro lado no podía concebir el hecho de Dios le mandara sacrificar a su hijo como lo hacían los pueblos Cananeos. Hora tras hora, día tras día, Abraham se preguntaba en lo más profundo de su corazón, porque, porque, en estos momentos más duros de su vida. (foto. Abraham hacia el monte moria).

Abrahán avanzo por fe. Aun si el lector, si capta la necesidad de Abrahán de demostrar su fe sin saberlo el, (después de tantos fracasos en su vida); aun cuando comprendamos su necesidad de estar
dispuesto a morir al yo, el orgullo y todo lo que conlleva, y a todo lo que más profundamente era un tesoro para el.

Es difícil para el ser humano comprender que Dios le pidiera semejante acto y obedecer sin
murmurar. Si le preguntáramos al lector que aria el ¿Como respondería? A lo largo de mi vida, e visto mucho mundo, pero nunca olvidare aquella madres que perdió a su hijos perdonar al hombre que mato a los que amaban, el amor de Dios se manifestó en perdonar, no en condenar.

Si el lector comprende esto, abra comprendido
el amor de Dios y la lealtad de Abraham, si por lo contrario no es capaz de acertar este hecho, debería de demostrarnos la escasez de nuestra fe y la compresión de que el gran conflicto entre en bien y el mal se esta desarrollando en este mundo. (foto dialogo de Isaac con su padre).

Nuestra mente no puede comprender, el gran conflicto entre el bien y el mal, va mucho más allá de lo que nosotros, como simple mortales, podemos comprender plenamente.

Abraham, durante ese tiempo de su recorrido hasta el monte Moría, lo paso en silencia oración con su Dios como un buen creyente. Por fin, ve la señal que Dios le dijo, y ordena a sus criados que esperen, mientras su hijo y el van subiendo al Monte Moria.

Sin comentarios explícitos, se nos deja libres para imaginarnos los pensamientos de Abraham a medida que cumple tan ingrata misión dada por Dios. Durante el viaje se rompe el silencio. Entonces hablo Isaac a Abrahán su padre, y dijo: Padre mío. (foto. el Monte Moria).

Y el respondió: Heme aquí, mi hijo. Y el dijo: He aquí el fuego y la leña; ¿donde está el cordero para el holocausto? (Gén. 22:7).

jueves, 30 de junio de 2011

EL SACRIFICIO DE FIDELIDAD DE ABRAHAM SECCIÓN V

Continuación de la sección IV.
El sacrificio de su hijo primogénito no podía dejar de recordar a Abraham los sacrificios de los primogénitos que practicaban los pueblos cananeos. (foto. Los sacrificios cananeos).

La arqueología afirma por los descubrimientos, que los países estados de los cananeos practicaban tales ritos, el hecho de qu
e Dios le pidiera tal sacrificio justificaba ante su conciencia el cumplimiento; si este cumplimiento suprimía la posteridad obtenida al fin , y colocaba a Abraham en la condición humanamente desesperada de años atrás, he aquí precisamente la "prueba".

Por la mente de Abrahán pasaba el conocimiento y la pro
hibición de dicho mandato y recordaba las palabras de Dios. Y no des de tu simiente para hacerla pasar por el fuego a Moloc; no contamines el Nombre de tu Dios. Yo Jehová (Lev. 18:21).

Dios mismo prohibía tales actos, que son abominación. ¿Como podía Abraham dormir con la mente abrum
ada por esta orden? El autor bíblico "quiere hacernos pensar, y la mejor forma de hacerlo es hablando directa o implícitamente". (foto. por el camino Abraham decía Dios pro vera).

Pero cuando hacen una declaración explícita, es extremadamente importante, y debemos prestarle la más absoluta atención. El autor quiere transmitirnos y que comprendamos el punto vital de la historia: se trata solo de una prueba.

Y es así, pues disminuye el impacto del mandamiento de Dios y protege su carácter. La Bi
blia no nos revela cuál es el motivo de la orden, no explica la razón de Dios para su orden, y el libro de Dios hace de la historia una prueba para el lector. (foto. el dios de los cananeos, pasaban a sus hijos por el fuego).

La pregunta es: ¿Estamos dispuestos a confiar en Dios como lo hizo Abraham? Lo cierto es que se abre un campo inmenso para el lector y se puede observar desde muchas perspectivas. Pero todas ellas estarán condicionadas a la fe y a la creencia de todo ser humano.

En Gén.22:2 la frase "tu hijo único Isaac" señala los temas de la falta de la promesa de un hijo durante su vida de peregrinación. La primera Dios le dice a Abraham: "Vete de tu tierra", el obedece una y otra vez, viaje
tras viaje, sin hacer pregunta obedece el mandato de Dios.

Su obediencia y confianza fue probada y es ahora cuando Abraham deb
e de demostrar su absoluta confianza en aquel Dios que le llamo y le protegió durante su vida por toda la tierra de Canaán.(foto. camino al monte Moriak).

Y es precisamente en este momento que su fe sera probada, con todo el rigor y sufrimiento para un hombre de ciento veinte años. En esta prueba suprema de su vida larga y azarosa,
Abraham obedeció sin formular pregunta, sin presentar una sola queja, el conocía muy bien a Dios.

Cuando un creyente creen en Dios, tiene las ideas claras, y esta maduro,
y es íntegro dentro de su corazón, sólo necesita una percepción absoluta y clara del deber. (foto.Isaac como hijo obediente acepta la voluntad de su padre).

Retornemos por unos instantes hacia atrás: el sacrificio humano, especialmente del primogénito, era un concepto familiar en el mundo antiguo. El hombre podía hacer cualquier sacrificio, pero el más importante y el más poderoso era ofrecer al primogénito.
Desde Egipto, hasta los Amorreos, Amalecitas, Elamitas, los Zuritas, Asirios, etc. por poner un ejemplo, todos practicaban el sacrificio de sus hijos a los dioses cananeos, Moloc.

domingo, 19 de junio de 2011

EL SACRIFICIO DE FIDELIDAD DE ABRAHAM. SECCIÓN IV

Continuación de la sección III.
Justificar la prescripción ritual del rescate de los primogénitos en Israel es un error: éstos, como todas las primicias, pertenece a Dios; pero no deben ser sacrificados sino rescatados, Exo. 13:11. Israel no debía imitar a los cananeos como más
tarde lo hicieron.
(Foto.Abraham y su sacrificio).
La narración implica, pues, la condenación repetidas veces pronunciada por los profetas, de los sacrificios infantiles, Lv. 18:21-. . . Añade una lección espiritual más elevada: el ejemplo de la fe de Abraham, que halla aquí su punto culminante. (foto. Sacrificio del cordero).

Sobre el monte Moriah el historiador Ricciotti dice lo siguiente: Sobre este monte hay divergencias de algunos eruditos. En segunda de Crónicas 3:1 se le llama (Monte) Moriah a la colina sobre la que se levantó el templo de Salomón; pero en ninguna parte se recuerda un (país) como sostiene algunos comentadores de que Moriah es un país. (H. de I.).

La Peshito siríaca, en vez de (Moriah) se lee (Amorritas), lección preferida por muchos eruditos de la alta critica; otros corrigen y lo traduce como (Median), y entiende por ello el monte de Sinaí. (iden).


El historiador Ricciotti se inclina sobre la tierra de Moriah, que se encuentra en el cruce de cuatro caminos cerca de Jerusalén. (iden).

Tierra de Moriah. El nombre Moriah no aparece sino dos veces en la Biblia, en Gén. 22:2, y en 2º de Crónicas 3:1. De acuerdo con este último texto, Salomón edificó su templo (el templo de Dios) sobre el monte Moriah, al norte de la ciudad de David y al oeste del valle de Cedrón. Por lo tanto, la tierra de Moriah debe haber sido la zona montañosa en torno a Jerusalén. (foto. Monte Moriah).

Otros comentadores bíblicos aluden que es el monte donde murió Jesucristo, que es el monte Golgothá, del heb. Gulgoleth, del arameo Gûlgûto o Gulgota (lugar de la calavera, por que los cráneos de los condenados se enterraban en ese monte. (iden).


Vuelvo ha plantear la pregunta. ¿Qué paso por la mente de Abraham, cuando Dios le dio la orden de sacrificar a su hijo? Si usted estuviera en el lugar de Abraham, ?que aria? ¿Sacrificaría ha su hijo? La respuesta esta en nuestro corazón, pero hoy en el siglo XXI, cuantos padres no darían
su vida por sus hijos, ¿y los hijos por su padre?. (foto.Abraham y Ismael, el primogénito).

Estoy seguro que más de uno lo aria, sobre todo en un país islámico, lo se, primero porque tengo "amigos que loarían. Pero aun con todo ello ¿demostrarían fe en Dios? Si la oración es la línea de comunicación entre el hombre y Dios, la Biblia es el cesto de los panes.

Abraham durante el camino no presento peticiones, sino que su respuesta era Dios pro vera. El sacrificio de su hijo primogénito no podía de dejar de
recordar a Abraham los sacrificios de los primogénitos al dios Moloc de los cananeos.

Desdé los Jueces hasta Malaquías el pueblo de Israel pecaron contra Dios sirviendo a los dioses de los cananeos. De su propia boca ellos dicen: Y los hijos de Israel clamaron a Jehová, diciendo: Nosotros hemos pecado contra ti; porque hemos dejado a nuestro Dios, y hemos servido a los Baales. (Jueces 10:10).

La arqueología afirma por los descubrimientos arqueológicos que los cananeos no solamente adoraban a Baal, Astarot, Moloc, Dagón, practicaban tales ritos, e
l hecho de que Dios le pidiera tal sacrificio justificaba ante su conciencia el cumplimiento; si este cumplimiento suprimía la posteridad obtenida al fin, y colocaba a Abraham en la condición humanamente desesperada de años atrás, he aquí precisamente la "prueba". Por la mente de Abraham pasaba el conocimiento y la prohibición de dicho mandato y recordaba las palabras de Dios. (foto. los dioses cananeos, Moloc, y Dagón dios filisteo, forma de un pez).